25 Enero, Domingo. 3ª Semana del Tiempo Ordinario
25 Enero, Domingo. 3ª Semana del Tiempo Ordinario. Salt.
3ª semana.
Primera
lectura
En
Galilea de los gentiles el pueblo vio una luz grande
Lectura del libro de Isaías 8, 23b — 9, 3
En otro tiempo, humilló el Señor la tierra de Zabulón y la tierra de Neftalí,
pero luego ha llenado de gloria el camino del mar, el otro lado del Jordán,
Galilea de los gentiles.
El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande;
habitaba en tierra y sombras de muerte, y una luz les brilló.
Acreciste la alegría, aumentaste el gozo;
se gozan en tu presencia, como gozan al segar,
como se alegran al repartirse el botín.
Porque la vara del opresor, el yugo de su carga,
el bastón de su hombro, los quebrantaste como el día de Madián. Palabra de
Dios.
Salmo 26, 1bcde. 4. 13-14
R. El Señor es mi luz y
mi salvación.
V. El Señor es mi luz y mi
salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R.
V. Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. R.
V. Espero gozar de la
dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R.
Segunda
lectura
Digan
todos lo mismo y que no haya divisiones entre ustedes
Lectura de
la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1, 10-13. 17
Les ruego, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, que digan todos lo
mismo y que no haya divisiones entre ustedes. Estén bien unidos con un mismo
pensar y un mismo sentir.
Pues, hermanos, me he enterado por los de Cloe de que hay discordias entre
ustedes. Y les digo esto porque cada cual anda diciendo: «Yo soy de Pablo, yo
soy de Apolo, yo soy de Cefas, yo soy de Cristo».
¿Está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por ustedes? ¿Fueron bautizados
en nombre de Pablo?
Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a anunciar el Evangelio, y no con
sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo. Palabra de
Dios.
Evangelio
Se
estableció en Cafarnaún, para que se cumpliera lo dicho por Isaías
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 4, 12-23
Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiró a Galilea. Dejando
Nazaret se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en el territorio de Zabulón y
Neftalí, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:
«Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí,
camino del mar, al otro lado del Jordán,
Galilea de los gentiles.
El pueblo que habitaba en tinieblas
vio una luz grande;
a los que habitaban en tierra y sombras de muerte,
una luz les brilló».
Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:
«Conviértanse, porque está cerca el reino de los cielos».
Paseando junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y
a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores.
Les dijo:
«Vengan en pos de mí y los haré pescadores de hombres».
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a
Juan, su hermano, que estaban en la barca restaurando las redes con Zebedeo, su
padre, y los llamó.
Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.
Jesús recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el
evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Palabra
del Señor.
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